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Nunca dejes de esforzarte por los que amas, cree y Dios te ayudará” - Juvenal Escalera Pérez

La familia de Juvenal de 30 años y Feliza de 26, era una familia humilde, que vivía a 10 km del pueblo de Yapacaní. San Juan de Yapacaní, es una pequeña ciudad, ubicada en la provincia de Ichilo en el departamento de Santa Cruz Bolivia. 

Juvenal desde muy joven trabajó como agricultor de varios chacos, poco a poco fue aprendiendo del negocio y todo lo que tenía lo ahorraba para un día emprender su propio negocio.

Juvenal Escalera Pérez - Luchador por sus sueños

  

La familia de Juvenal de 30 años y Feliza de 26, era una familia humilde, que vivía a 10 km del pueblo de Yapacaní. San Juan de Yapacaní, es una pequeña ciudad, ubicada en la provincia de Ichilo en el departamento de Santa Cruz Bolivia. Yapacaní, Se encuentra a 124 km Nororeste de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, tiene un clima húmedo de bosque tropical con temperaturas de 24 a 29°C. Feliza soñaba con tener una vivienda propia por la incomodidad en la que vivían en una cabaña construida con tablas de madera y un techo de Jatata, su esposo Juvenal, sabía que debía trabajar duro para darle una mejor calidad de vida a su niña, la pequeña Yanira de apenas 2 añitos, esos ojos cafes que reflejaban la dulzura de su pequeña era su única fuerza para seguir adelante frente a las adversidades.

Juvenal desde muy joven trabajó como agricultor de varios chacos, poco a poco fue aprendiendo del negocio y todo lo que tenía lo ahorraba para un día emprender su propio negocio. Feliza y Juvenal nunca acudieron a una entidad financiera, por temor a no poder acceder a un crédito, era la primera vez que ellos buscarían ayuda económica, pero lo más difícil era que creyeran en ellos y en el negocio que estaban empezando, pues con el trabajo de agricultor que tenía Juvenal ahorro por mucho tiempo para comprarse 5 vacas, pero necesitaban financiamiento porque necesitaban alquilar un chaco para criar a las vacas y empezar con el negocio de la ganadería. El 03 de marzo del año 2010, Fubode IFD les dio la confianza y la seguridad para que puedan acceder a un crédito, ese entonces la pequeña familia iniciaba su historia de vida, con un crédito de 7.000 bolivianos y un negocio estable con doce cabezas de ganado.

A los dos años, un 28 de febrero de 2012, Juvenal pudo estabilizarse más, agrandar su negocio y decidió acceder a su segundo crédito, ahora contaba con 23 cabezas de ganado, que podían darle mejores oportunidades para ser un cliente responsable y brindarle una mejor calidad a su familia, ya que estaban viviendo en unos cuartos en alquiler.

Un siete de agosto del mismo año, Feliza se encontraba feliz, habían concluido de pagar su crédito puntualmente y se proyectaron a solicitar uno nuevo, Alexito su pequeño hijo se encontraba en su vientre, veía las travesuras de su hermanita Yanira y a su papá Juvenal alistar para ir Fubode IFD a solicitar un nuevo crédito, estaban felices porque el negocio creció, tenían 33 cabezas de ganado y solicitarían un nuevo financiamiento.

Era un día soleado y Alexito ya caminaba, papá y mamá se establecían en su nueva vivienda que estaba en proceso de construcción, lo importante es que era su casa propia, Juvenal y Feliza habían cubierto la deuda de su tercer ciclo pero sabían que podían crecer más, es por ello que visitaron nuevamente a Fubode IDF, ellos confiaban en la institución y nunca habían accedido a otra, porque Fubode les abrió las puertas y confió en ellos desde su primer desafío. Esta vez el préstamo sería para financiar la construcción de su vivienda que estaba en proceso, es así que el 15 de agosto del año 2014 iniciaron su cuarto ciclo y su negocio ya contaba con 42 cabezas de ganado.

“Nunca imaginé tener mi casa, mi granja y poder darle una mejor calidad de vida a mis hijos, Yanira y Alex son nuestro motor para continuar adelante y ser ejemplo en la comunidad y, todo gracias a la confianza que Fubode tuvo en nosotros”.

El 25 de octubre del 2016, la familia de Juvenal inició su quinto ciclo con 48 mil bolivianos de préstamo y ahora su negocio ya cuenta con 58 cabezas de ganado, que crían en su propia granja, el ganado es comercializado en la provincia Ichilo en la ciudad de Yapacaní.